miércoles 21 de mayo de 2008


Las dependientas de la sección de películas de El Corte Inglés son la combinación perfecta entre una maruja de Parla y un cinéfilo de Malasaña. Me fascinan.

Ayer me acerqué para comprar una de las mejores pelis que he visto en los últimos tiempos. Se llama El Arco, y es de un director surcoreano que se llama Kim Ki-Duk. Convengamos que no es un nombre fácil de recordar, a mí se me olvida casi siempre, a pesar de que me encanta.
Pues bien, como no encontraba el dvd en cuestión, me acerqué a una de estas dependientas fascinantes, para que me echara una mano. "¿El Arco? Uy sí, sí, me suena...", me dice mientras se retoca el cardado para pensar mejor. "Es de Kim Ki-Duk, un director surcoreano", le explico, por si tienen las películas ordenadas por países. Se acerca con pasitos pequeños, pero sorprendentemente rápidos, hasta una estantería y empieza a mover los dvd's con una seguridad y una violencia que me dejan de piedra. Tal es su violencia, que dos o tres dvd's se caen al suelo. No se inmuta, y yo me agacho a recogerlos. Mientras, ella (se) repite el nombre del director: "kin-klidú, kin-klidú... ¿ése es el de Hierro 3, ¿verdad?". Se me abre la boca como a los tontos. "Sí, eso es, ése mismo". Ella sigue repitiéndo(se) el nombre y moviendo dvd's: "
kin-klidú, kin-klidú... ¡Charo!", le grita a otra compañera, "¿las de kin-klidú dónde estaban?". Charo se acerca, servicial. Lleva las uñas más largas que Florence Griffith Joyner. "Uy, no quedan yo creo, ¿eh? Te lo miraría en el ordenador, pero es que se nos ha ido", me dice. "¿Qué se ha ido?", pregunto. "El ordenador, que se nos ha ido". Entiendo que no es que el ordenador haya hecho la maleta y haya puesto pies en polvorosa, sino que se les ha caído el sistema (qué expresión más absurda, por cierto). "Bueno, no se preocupen", les digo, y me llevo Funny Games.


viernes 16 de mayo de 2008

Poner Bote


Créanme si les digo que llevo más de una hora intentando solicitar el borrador de mi declaración de Hacienda, y aún no lo he conseguido. Quiero ser buena ciudadana, contribuir con el Estado del Bienestar. Quiero poner bote, vaya. No porque tenga un espíritu cívico superdesarrollado, sino porque no quiero que me persiga la Policía, básicamente. Ya veremos después cuántos misiles más compran Ellos con nuestro dinero, cuántas ceremonias lujosas celebran con nuestros cuartos, cuántos modelitos le compran a Leonor, cuántos pisos oficiales redecoran... mientras las colas de los centros de Sanidad Pública dan la vuelta a la manzana por falta de personal y presupuesto.

Pero yo quiero poner bote. He llamado a nosécuántos números de teléfono diferentes, he hablado con un montón de máquinas encantadoras. Y aquí sigo, con cara de estupor, móvil en mano, incapaz de conseguir que se me conceda mi derecho a cumplir con mi obligación.

lunes 12 de mayo de 2008


Querido SerQueMueveLosHilos,

Venía a pedirle que, por favor, pare de una vez el mecanismo que provoca las casualidades y que ya viene dejándome de piedra con demasiada frecuencia los últimos meses.
Como broma, ya no tiene gracia.

Atentamente,

LaVíctima
(a.k.a. EternaAprendizDeVerdugo)

sábado 10 de mayo de 2008

Las tiendas de los museos son lo más. Tienen por docenas ese tipo de preciosismos inútiles que me vuelven loca. Ayer estuve en la de CaiXa FoRum MaDrid y me hice con esto:


No, no hablo del muñeco de madera, que ése es de Ikea. Hablo de esa maravilla de cinta de puntitos que está arriba, y que reza "ábrete". El sistema es así:



Uno tiene que tapar con el rotulador los puntitos que sobran, hasta que se vayan formando las letras que quieras. Y ahora, tengo que contenerme para no llenar la casa de etiquetas absurdas, como una que diga "jarrón" pegada en el jarrón, o una que diga "mesa" encima de la mesa.

Soy tan feliz tapando puntitos, que no puedo entender cómo he vivido 31 años sin hacerlo.



domingo 4 de mayo de 2008

Perdonar Mola


Pienso mucho en ese momentazo de la Lista de Schindler en que Ralph Fiennes levanta los dedos y dice "Yo te perdono". Me encanta cómo el tipo convierte el Perdón en el mayor símbolo de poder posible. Perdonar mola. Es muy difícil hacerlo bien, pero mola.

Por suerte, no he tenido demasiadas oportunidades de poner a prueba mi heroicidad con esto del perdón. Pero sí, alguna he tenido. ¿He pasado la prueba? A veces sí, a veces no.

Cuando te ves en esa disyuntiva, con la persona que te ha jodido delante de ti, pequeñita pequeñita, mirándote con cara de cordero degollado, tu cuerpo pasa por una montaña rusa emocional de AgárrateYNoTeMenees. Por un lado, están el dolor y la rabia, ese instinto de arrancarle todos los pelos de la cabeza en grupos de 5 unidades como máximo; y por otro, están la empatía y el cariño, la compasión. La cabeza pone en marcha a mil por hora los mecanismos para poder comprender POR QUÉ te han podido putear así, para poder justificarlo como sea.

Porque, no sé ustedes, pero yo suelo querer perdonar. Sólo que a veces, no sé hacerlo. Estos mecanismos míos no deben de ser de última generación. A veces faltan piezas, o las ruedas no están los suficientemente engrasadas. Pero otras veces, sí. Otras veces he podido hacerlo.

No me las voy a dar de Teresa de Calcuta, porque les estaría mintiendo. No creo en el Perdón Absoluto, porque lo que se ha roto, roto está. Pero sí creo en el Perdón Suficiente.

... tan poco inspirada última-mente...

domingo 27 de abril de 2008


Desde los umbrales del orgasmo, les saludan una servidora y su nueva adquisición. Por favor, llamen antes de que me lo roben.

viernes 25 de abril de 2008

Dímelo en catalán, QueMePone



¿Cómo no voy a estar enamorada de Barcelona, si allí ahorcan al icono universal de la belleza para darte la bienvenida al WC?


sábado 19 de abril de 2008

ESto de tener el bar de reuniones al lado de casa es un peligro. Empiezas a pedir cervezas, amparada en la sensación engañosa de que si te tropiezas te caes en tu propia cama, y acabas contándole a un desconocido las entréculas de tus intimidades. O lo que es peor, acabas escuchando las entréculas de las intimidades de un desconocido que no sabes muy bien de dónde ha salido, ni te lo planteas siquiera, que te parece que llevara ahí toda la vida, y tú también. Como si no hubiera mundo fuera de las puertas de El Negro. Sigues bebiendo cerveza, el bar ya ha cerrado, pero nos dejan quedarnos y seguir bebiendo cerveza. El desconocido se ha ido, no sabes cómo, ni te lo planteas siquiera, que te parece que nunca exisitó, porque ahora escuchas las entréculas de las intimidades de otra desconocida, mientras tus amigas hacen lo propio a pocos metros de ti, con sus propios desconocidos. Luego, los desconocidos se van yendo, y nosotras nos vamos juntando otra vez, y nos descojonamos otro rato antes de irnos nosotras también. Y así pasa la vida, cargadita de situaciones que no conducen a ninguna parte.
Piloto de aeroplano soy.

viernes 18 de abril de 2008

¿Estoy Loca?


jueves 17 de abril de 2008

¿Usted también se entretiene rastreando de dónde vienen las visitas de su blog?

El Statcounter es un invento del demonio, es como una pera en caramelo para una Mata Hari frustrada como yo. Me lío a seguir el rastro de mis visitas (cuidado, te estoy mirando a los ojos), aunque casi siempre me quedo igual que cuando empecé.

La inmensa mayoría de las visitas proceden de lugares no rastreables. Otro porcentaje bastante alto viene de páginas de blogs de amigos. Pero una abrumadora cantidad de personas procedentes del hemisferio sur de América llegan hasta aquí buscando en Google "Sexo15", "TestDePurezaSexual", "CulosPrietos" y similares. Ojo. No hago valoraciones. Me limito a describir los hechos: en Sudamérica están calientes.


miércoles 16 de abril de 2008

StipE




Me comería sus 48 años a bocaditos de camarón, le perdonaría los 7 pecados capitales y le inventaría otros 7 más.

domingo 13 de abril de 2008

Cazuelita de Rabo


El otro día tuve una cena de ésas en las que los hombres con corbata son mayoría. No sé qué importantísimos altos cargos ocupaban, pero desde luego ellos sí. Procuré no sentirme intimidada. Para marcar territorio, las corbatas son más eficaces que el pis de gato.
Nada más empezar a cenar, un compañero de trabajo, que definitivamente pierde aceite, recibió un sms y decidió compartirlo con todos nosotros. Así, para romper el hielo. Se ve que la noche anterior, durante una fiesta, se fue al baño a hacer lo que fuera (que mejor no entrar en el tema de la polivalencia de los WC, porque el día que yo abra un bar, tendrá baños para chicas, baños para chicos, y baños para vicios). Cuestión, que estaba él haciendo lo que fuera que hacía, cuando entró otro tipo en el baño. Le hizo un barrido de pies a cabeza y, cuenta mi compañero -sin pelos en la lengua- que, en menos que canta un gallo, estaba incrustado contra la pared, mirando a Murcia, con el culo en pompa y el pantalón por las rodillas.
Los hombres con corbata escuchaban confusos. Yo creo que se debatían entre el rubor y la sospecha de que les tocaba hacerse los modernos. Al fin y al cabo, estaban en un ambiente "bohemio". Yo me estaba descojonando viva por dentro, mientras le daba al jamón, y miraba de reojo al CorbataJefe, que estaba tan nervioso que se puso estrábico. Mi compañero no escatimaba en detalles, "pollón" p'arriba, "pollón" p'abajo. Por fin, cuando nos acercábamos ya al MomentoEyaculación, otra compañera lo mandó callar con mucha elegancia.
Mi gozo, en un pozo. Se hizo un silencio sepulcral.

- ¿Me pasas la cazuelita de rabo? - dije por fin.

Soy TAN fan de este tipo de situaciones.

viernes 11 de abril de 2008

El Orgasmo de la Revancha


Desde que estuve en Argentina, siempre compruebo si me devuelven bien los cambios.



Antes, nunca lo hacía. Como Blanche Dubois, confiaba en la bondad de los desconocidos. Pero allí me di cuenta de que los desconocidos no conocen la bondad.
Un buen día, a mitad de viaje, cuando pagaba un disquito de Los Pericos en una microtienda de la Avenida Santa Fe, descubrí con horror que me estaban devolviendo casi 4 euros de menos. Por gallega, me juego los tacones. Encendí la luz de alarma, y decidí poner a prueba al argento medio, para entretenerme. Y para ahorrar. Tate. Premio gordo para ellos. NUNCA, ni una sola vez, me dieron el cambio bien. Algunos se quedaban con 2 ó 3 euros. Pero los más patéticos eran, sin duda, los que me rateaban 5 ó 10 céntimos. Me parecía, además de ruin, cobarde. Si robas, roba a lo grande, por Dios, como Mario Conde.
Al principio, me limitaba a pedirles mi dinero. Pero luego, me aburrí. Eran muchos, y estaban en todas partes. Así que busqué otras maneras de recuperar lo que era mío. Empecé a confiscar ceniceros, vasos cusiosos, platos, cubiertos, servilleteros, jaboneras, rollos de papel higiénico, grapadoras, bolígrafos... que iba repartiendo entre mis amigos, con complejo de Robin Hood. Con lo mal que me sienta a mí el verde.
Y volví a España. Mi gozo en un pozo. Después de casi tres meses en Buenos Aires, sintiéndome con pleno derecho a confiscar, me quedé con una sensación horrible de coitus interruptus cuando descubrí que aquí los cambios siempre son correctos. Conservé el hábito agotador de comprobar el cambio, pero sin el placer orgásmico de poder tomar revancha.

Los argetinos es lo que tienen, son una fuente inagotable de placer ambiguo.

domingo 6 de abril de 2008


No creo en el merchandising del amor.

Me molestan especialmente los vendedores ambulantes de rosas. Se plantan en tu mesa y te incrustan una flor en los orificios nasales, sin pensar que pueden estar creando una situación incómoda entre dos aspirantes a amantes. ¿Y si él no se la compra a la chica y ella lo interpreta como un desaire? ¿Y si se la compra, y ella no quiere follar con él?
¿Qué será lo siguiente? ¿Vendedores ambulantes de condones? ¿Vendedores ambulantes de anillos de compromiso?

martes 1 de abril de 2008


"Hija," me dice mi madre hoy al móvil con voz afectada, "se ha muerto la mujer del tío Tomás".

El tío Tomás es el hermano mayor de mi abuela. Lo he visto 3 ó 4 veces en toda mi vida. A su mujer, ni siquiera le pongo cara. Pero toca ponerse afectada. "¿No me digas?", respondo mientras me doy la primera capa de pintauñas. "Sí, hija". Y a continuación toca describir el relato de los hechos. "Se ha levantado por la mañana, tan campante, para hacerle el desayuno al tío Tomás, y luego se ha acostado un rato. Y ahí ya, pues se ha muerto, hija. El corazón, que lo tenía delicado".

Me espanta que se haga pompa de la manera de morirse de la gente. Sobre todo cuando se mueren de una forma tan corriente. Y tan cómoda. Pero es de mala educación no hacerla.

"¡Qué barbaridad!", respondo, "Pobre mujer". Y me doy la segunda capa.

domingo 30 de marzo de 2008

QuéArteQuéArteQuéArte Coño

... y que manos tan grandes. En mi mapamundi abarcaría de Pekín a Nueva York sin dificultad.


HOY EN FRASES DE LA CALLE QUE LE REGALO AL MUNDO PRESENTAMOS:


"¿Pero a ti te ponen los tíos o las tías? Tranquilo,
macho, que yo no soy gayfobo".


Frase recogida en un taxi de Madrid. El autor, un taxista enrollado, se involucró en nuestra conversación durante todo el trayecto.

jueves 27 de marzo de 2008



Voto por que deberían hacer un descuento en el precio del billete del AVE a las personas a las que obligan a viajar de frente a este panorama.




(Ella parecía haberse escapado de un show de los Monty Python.)
(Y roncaba. Mucho. Y muy alto.)

martes 25 de marzo de 2008

superPODERes

De pequeña estaba convencida de que, si me concentraba lo suficiente, tendría superpoderes. Lo intenté concienzudamente, pero nunca resultó. No lo podía entender. Ahora, con la madurez, por fin he entendido lo que pasa: no sé concentrarme.
Me angustia privar al mundo de mis superpoderes por una lacra tan tonta, con la falta que le hacen.


domingo 23 de marzo de 2008

Patada


Decía un amigo el otro día: "¿Que no te enrollas con desconocidos? Menuda tontería. Después del polvo haces LoDeLaPatada y punto". Yo, ingenua: "¿LoDeLaPatada?". Él: "Sí, hombre, sí: le das una patada para sacarla de la cama, y sigues durmiendo". Acabáramos.
Es que nosotras hacemos LoDeLaPatada antes del polvo, ¿sabe usted?, lo hacemos directamente en la barra del bar. Para ahorrar tiempo.
Llámenos intrigantes, querido ser humano del sexo apuesto, pero nosotras somos más de meternos en la cama con personas a las que sepamos que después no querremos patear, y que calculamos que no nos patearán. Tenemos otras manías postcoitales, ¿saben?, manías raras: somos más de echar un cigarro, una risas, una siesta... no de echar un fardo humano a los pies de nuestra cama.
Acabáramos.

sábado 22 de marzo de 2008



Ahora, gracias a las tecnologías, hay espuma de sepia y helado de cocido madrileño. Hay bacalao al pil-pil bebible, melón en spray y cava masticable.
Yo me pregunto: ¿Por qué el protector gástrico sigue pareciendo semen?

Adriá, échales una manita a los de Almax.

miércoles 19 de marzo de 2008

Tarde a Matt

Discúlpenme un momento, estoy acabando de darme de cabezazos contra la pared. Un momentito, sí, enseguida estoy con ustedes. Ya.

¿Pero cómo puede ser que siempre llegue tarde a todo lo bueno? No voy a ocultarles mi enfado con las altas esferas divinas. Sí. Estoy enfadada. El ente superior que diseñó mi vida dió una sola consigna: será una persona que llegue tarde a todo lo bueno. Y así es. Soy una de esas personas que llega tarde a sus propios orgasmos. Coño, que soy una buena chica, limpia y responsable. Merezco algo mejor.

Y ahora, sean honestos conmigo. ¿Ustedes ya habían oído hablar de Matt Harding y sus bailes por el mundo, verdad? Bien, yo me he enterado HOY, meses después de que haya pasado por España.



sábado 15 de marzo de 2008

La Politización de Las Pequeñas Cosas



Que diga lo que quiera decir el que quiera decir algo. Pero hay cosas que no se dicen y que, sin embargo, están pasando. Esto es así. Aquí y en Sebastopol.

En mi tierra, cuando uno compra un regalo en una tienda y la señorita dependienta procede a envolverlo, la situación siempre acaba con un: "¿Le pongo un
Felicidades o le pongo un Zorionak?". Silencio. La señorita dependienta sujeta en una mano la ristra de pegatinas en castellano y, en la otra, la de pegatinas en euskera.
Este momento, que podría pasar desapercibido a los ojos de un observador inexperto, está cargado de contenido. La respuesta a una pregunta tan simple como ésta es, sin lugar a dudas, una declaración de principios en Euskadi. Punto.




jueves 13 de marzo de 2008

La Cabeza de Coque






Los Ronaldos se separan. Ayer, su último concierto en Madrid. Y yo estuve allí. Yo y el hombre más alto del mundo.

Sí. Ayer conocí al hombre más alto del mundo. No hablé demasiado con él. Nada. En realidad, no hablé nada con él. Pero conozco su anatomía al detalle. Vino a ponerse JUSTO delante de nosotras en el concierto de Los Ronaldos, así que tuve la oportunidad de estudiar cada milímetro de su fornida espalda. Para colmo, por si nuestra visibilidad no era ya suficientemente limitada, el HombreAlto hizo un alarde de memoria estética y decidió ponerse hombreras. Amén.

El cuerpo de Coque Malla es un regalo para los ojos. Una lagartija enrabietada: esos espasmos, esos contorneos, las caderas. No sé, no puedo, yo, yo no... no soy capaz de poner por escrito todo lo que ese cuerpecito me sugiere cuando se sube a un escenario. Y yo me lo perdí. Sí. Se puede decir, literalmente, que ayer no fui al concierto de Los Ronaldos: fui al concierto de La Cabeza De Coque, asomándose por encima de la hombrera izquierda del Hombre Más Alto Del Mundo.

martes 11 de marzo de 2008

JaJaJaJaAJaJAjAjaJajaJaJAjaJajaJAJAjaJaJA

... aaaay...

JaJaJaJaAJaJAjAjaJajaJaJAjaJajaJAJAjaJa

LOS 51 ERRORES DE ELLOS EN LA CAMA



Después de publicar LOS 50 ERRORES DE ELLAS EN LA CAMA, los señores que hacen las mejores encuestas del mundo han decidido reunirse de nuevo, para deleitarnos con su profundo análisis de la otra cara de la moneda. No me he podido resistir a tanta estupidez junta. (Otra vez, transcribo en negro la encuesta y, en rojo, mi opinión al respecto.)
  • 1- Saltarte los prolegómenos: ir directo al grano puede incomodar. O puede fascinar. Algunos prolegómenos parecen un castigo de Morfeo.
  • 2- Besarla con brusquedad y sin sensibilidad: la pasión está bien, pero con calma. El beso modelo "lengua hélice" es infalible: ella huirá sin duda.
  • 3- Ser demasiado bruto al tocar las zonas erógenas: el clítoris es mucho más complejo que el pene. Luego os hago un croquis.
  • 4- Obviar las caricias: el segundo mayor órgano sexual de la mujer, sólo por detrás de la mente, es su piel. Fundamental la diferencia entre acariciar y frotar. A nadie le gusta que le saquen brillo.
  • 5- Engancharse a sus pezones como un bebé: es divertido, pero antes hay que allanar el camino jugando con la aureola y el resto del seno. ¿Allanar el camino? ¿¿Qué piensas a hacer con sus pezones??
  • 6- Morderle el lóbulo de la oreja: crees que es sexy, pero puede que ella no piense lo mismo. Duele. Sí, si eres primo de Drácula.
  • 7- El típico chupetón en el cuello: no recomendado para mayores de 16 años. ¿Estamos hablando en serio?
  • 8- Hacerlo sin afeitarte: quizá te sientas atractivo, pero pinchas. Buena idea. Cuando estéis en bolas, excúsate y métete en el baño a afeitarte. Cuando vuelvas, ella se estará tirando al vecino del 2º.
  • 9- No lavarte antes del sexo: no hay que ser extremista, pero la higiene es fundamental. Obviedades no, gracias.
  • 10- Olvidar que su cuerpo espera ser tocado: que no falten las caricias. Saldrás ganando. ¿Otra vez lo mismo?
  • 11- Intentar meter tus dedos bajo su ropa interior antes de que esté preparada: no seas tan ansioso, es muy incómodo para ella. Ella debe pasarte antes un formulario de solicitud sellado y por triplicado.
  • 12- Tirar el condón al suelo: qué poco glamour. Su sitio es un clínex y luego la basura. Palabras como "clínex" y "basura" están directamente asociadas al glamour, es cierto.
  • 13- El clítoris como primera opción: no es bueno despreciar los alrededores. Véase croquis adjunto: (.)
  • 14- Parar justo cuando ella no quiere que pares: lo estás haciendo bien. ¡Está disfrutando! Algunos tíos tienen un don natural de cambiar de ritmo y cadencia en el mejor momento.
  • 15- Ser torpe al desnudarla: concéntrate, quítate de la cabeza arrancar nada y no dejes de besarla. Coño: arranca, arranca.
  • 16- Quitarte la ropa de forma ridícula: recuerda que delante de tí hay otra persona. De lo cómico a lo patético hay una línea muy fina. No quiero imaginármelo, paso.
  • 17- Esperar que se depile para ti: aunque te guste mucho, es cosa suya... y luego pica mucho. ¿Y si una se depila para sí misma, cuenta?
  • 18- Meterle un dedo en la vagina antes de que esté preparada: de impaciente profesional. Espera el momento correcto. Ella te hará llegar otro formulario sellado y por triplicado para informarte. Tranquilo.
  • 19- Lanzarse sin preguntar: no es cuestión de despreciar la sorpresa, pero hay que saber leer sus ojos. No es conveniente tirarte a la boca de una desconocida en la parada del autobús sin haber leído antes sus ojos. Esto es así.
  • 20- Intentar reiteradamente y sin éxito penetrarla en la oscuridad: ella puede ayudarte, no seas vergonzoso. Tendrás que pedírselo, claro, porque como es tonta, ella solita no se daría cuenta nunca de que necesitas ayuda.
  • 21- Esperar que ella quiera hacer 'el perrito': darte la espalda mientras hacéis el amor puede hacerla sentir como un objeto sexual. Si la obligas y la retienes en esa postura probablemente sí, se sentirá un objeto.
  • 22- Empujar demasiado fuerte: empieza con suavidad y la compenetración entre los dos dirá cómo seguís. Se llama sentido común, sí.
  • 23- Eyacular demasiado pronto: ella debe terminar primero. Aún así, no hay muchos hombres que puedan durar lo suficiente para satisfacer a una mujer que disfruta de sus estímulos vaginales y del punto G. No sufras, no estás solo.
  • 24- Eyacular o perder la erección al ponerse el preservativo: El primero es raro. El segundo, cuestión de práctica. Si eyaculas al ponerte el condón, te auguro un futuro incierto.
  • 25- No hacerle caso después: pregúntale si le ha gustado. NO LO HAGAS.
  • 26- No darle sexo oral cuando lo pide: no seas vago, es muy placentero para ella. Si no te gusta el olor o el sabor podéis ducharos juntos antes. Tú dile: "Es que verás, guapa, te huele el chumino. ¿Hace una duchita?" y te garantizo que esa noche no follas.
  • 27-Intentar coaccionarla para que te haga sexo oral: es muy desagradable. Respétala. O date una ducha, que a lo mejor va a ser por eso que no quiere.
  • 28- Intentar forzar su cabeza mientras lo hace: no te pases. Como mucho, sujeta su pelo. Para eso, existen unas cabezas de látex divinas en los sex-shops. Y a ellas no le importa que no te duches.
  • 29- Sujetar su cabeza tampoco vale: no es tan bestia como el anterior, pero puedes agobiarla. Misma chorrada, misma respuesta: látex.
  • 30- Eyacular en su boca sin preguntar: tu semen no es un manjar. Y tú no eres Nacho Vidal.
  • 31- Pensar que el porno es verdad: la realidad es muy distinta. ... porque tú no eres Nacho Vidal.
  • 32- Poner una película porno sin preguntar: muchas cintas dan una imagen sumisa de la mujer. Y como las mujeres no vemos porno, ella se quedará abrumadísima por esa información completamente nueva.
  • 33- Pedir perdón por el tamaño de tu pene: ellas valoran más la sensibilidad a la hora de disfrutar. ¿Pedir perdón por el tamaño de su pene? Ese tío, además de tenerla minúscula, no tiene dignidad. Es por lo segundo que se quedará sin follar esa noche. Pero es por lo primero que no follará las siguientes.
  • 34- Responder honestamente cuando te pregunta cómo era tu última amante: ella tiene que ser la mejor. Siempre. Hombre, pues claro.
  • 35- Preguntarle si quiere hacer un trío con otra chica: creerá que necesitas más. Que lo proponga ella. ¿Tú no pensarás que ella necesita más?
  • 36- Dejar que ella haga todo el trabajo: pon de tu parte y muévete un poco. Ponla en plan "perrito", que parece que le gusta.
  • 37- Intentar penetrar por detrás 'sin querer': el sexo anal llevo su tiempo y hay que hablarlo mucho. Tus excusas no servirán; el 'no me he dado cuenta' no se lo creería nadie. Suele ser conveniente hacer un debate en profundidad, preferentemente con los padres de ambos, amigos cercanos, y el presidente de la comunidad. La decisión se tomará por mayoría de dos tercios.
  • 38- Fotografiar o filmar vuestras relaciones: es peligroso porque das cierto poder a la persona que tiene las imágenes. Hay que estar muy seguros. Pregúntaselo Ángel, el de Fama.
  • 39- Caer en la rutina sexual: échale imaginación. Y ella, que acate tus brillantes ideas.
  • 40- Perder el romance: el amor tiene que estar ahí. ¿El qué?
  • 41- Darle cachetes en el trasero sin saber si quiere: puedes acabar con una patada en tus partes. Si acompañas los cachetes de un "has sido una niña mala-mala-mala" seguro que la haces feliz.
  • 42- Intentar copiar: hacerlo tal y como lo hacen en algún libro o película es poco original y no suele salir bien. Invéntate algo, hombre: con más de 250.000 años que tiene nuestra especie seguro que aún quedan cientos de cosas nuevas por inventar.
  • 43- Jugar con su ano antes de que esté suficientemente excitada: mientras estimulas su clítoris y tienes un dedo en su vagina puedes pensar que a lo mejor le gusta que le toques ahí, pero puedes cortarle el rollo. Qué cansinos con el ano, por favor, qué cansinos.
  • 44- Gritarle al oído mientras eyaculas: prueba otro método y no des la nota. No le grites al oído mientras eyaculas, ni mientras cocinas, ni mientras tocas la bandurria. Tampoco le claves un clavo en el hombro, ni le quemes con una cerilla. (¿?)
  • 45- Decir guarradas si no sabes si le gusta: un poco de lenguaje picante puede ayudar, pero consentido. Contrata a un gestor que te lleve las solicitudes formales con tu pareja. Veo que te está haciendo falta.
  • 46- Tumbarte sobre ella: no la aplastes. ¿Quien eres, Hurley de Lost?
  • 47- Eyacular sobre ella sin pedir permiso: es muy excitante, pero es mejor preguntar primero. Me corro, me corro, me corro... ¿Me puedo correr encima de...? Uy, perdón.
  • 48- Eyacular sin control: si quieres ser un buen amante tienes que hacer un esfuerzo. ¿"Sin control" significa en plan aspersor, pringando paredes, techo y todo?
  • 49- No abrazarla después del sexo: haz que se sienta especial. No es que sea especial ni nada de eso, pero tú finge.
  • 50- No limpiar después del sexo: todos lo que haya quedado sucio o revuelto debe volver a su estado de origen. Empieza por limpiar las paredes y el techo.

jueves 6 de marzo de 2008

Delitos y Fantas


Hoy he tenido que ir lejísimos, muy lejos, cerca de lo que viene a ser la zona de atomarporculo. Como aún no me decido a volver a comprarme moto, y como estoy harta de dejarme el sueldo en taxis, he tirado de autobús (lo mires como lo mires, es una opción infinitamente mejor que ese agujero al que por aquí llaman "metro"). Mientras volvía, he tenido uno de esos momentazos vitales que quiero compartir con ustedes.

Cuando he montado en el bus, perdida como suelo andar siempre, le he preguntado al conductor si iba hasta la Puerta del Sol. "Sí, sí". Y he entrado. A mitad de trayecto, el conductor ha pedido a todo el mundo que bajara y que cogiera el siguiente autobús. Menos a mí. "¿Vas a Sol, no? Pues siéntate, que voy para allá. Te llevo". Yo no cabía en mi propio asombro. "Verás qué rápido llegamos: en un momento te dejo allí". Acto seguido, se enciende un cigarro y me ofrece otro a mí. ¿Cómo iba a decir que no a una transgresión autorizada de la ley? Allí estaba yo, sentada al lado del conductor, en un autobús de la EMT enterito para mí, fumándome un cigarro como una señora, en la mitad de la Castellana. Sentía tanto morbo que veía doble.

Como mis padres se gastaron un montón de dinero en mi educación, estoy programada para ser cívica: mi premisa es que, hasta cuando se delinque, hay que guardar las formas. Por eso, me he tirado la ceniza del cigarro en la mano. Yo, una señorita ante todo. Cuando el conductor me ha visto, ha saltado como un resorte: "¿Pero qué haceees? Tírala en el suelo, hombreeee. ¿No ves que luego lo limpiaaan? Si los sudamericanos ésos me llenan el autocar de mierda. Tíralaaaa". Ante un argumento con tantísimo peso, no he tenido más remedio que hacerle caso. La he tirado al suelo. Más placer.

Pero después, la situación morbosa de ensueño se ha torcido. Poco a poco, el condutor se ha ido poniendo farruquito. Se ve que la autoridad se le ha subido a la cabeza. Ha empezado a pisar el acelerador, a dar volantazos, a cambiar de carril como si fuera una moto. "Ya verás, ya, qué pronto llegamos". Yo me he ido agarrando al asiento cada vez más fuerte. El hombre quería demostrar su dominio del volante, quería que quedara claro que la fiera que lleva dentro vive coartada por esa cosa mundana llamada pasajeros. Yo, claro, no me atrevía a decirle nada a El Hombre Que Me Ha Dejado Fumar En Un Autobús. Por suerte, he llegado sana y salva. Más delgada, eso sí.

Moraleja: cómprate una moto. (Aprovecho para preguntarles, como el del anuncio, cuál de las dos me aconsejan: ¿Scarabeo o Vespa?)


martes 4 de marzo de 2008



La calle de la Cruz es mi nueva Meca. El otro día me arrodillé y besé el suelo, después de que el Maestro Sabina pasara en coche por ahí y me regalara una sonrisa. He marcado el punto exacto del encuentro con una colilla, para no olvidarlo.

Cuentan que, durante una gira en Argentina, una pareja se abalanzó encima del coche en el que iba Sabina. Ella estaba embarazada. Él llevaba un niño en brazos. "¡Espera, espera!", decía él mientras golpeaba el cristal del coche. Sabina bajó la ventanilla. "El niño", decía el hombre, "le pusimos Joaquín por vos". "Ah, muy bien, muchas gracias", respondió Sabina. "¡Espera, espera!", continuó el hombre, y señaló a su mujer. "Está embarazada de una niña. Le vamos a poner Sabina". Joaquín Sabina les dedicó su siguiente concierto.

domingo 2 de marzo de 2008

LA PUTA QUE PUSO LA CAMA

Hoy, como hacía buen tiempito, me he ido con un amigo a comer a La Latina. Al llegar allí, nos hemos dado cuenta de que ninguno de los dos llevábamos dinero. Al cajero. Pues bien: como ayer volvió a haber una fiesta de excesos entre la ultraderecha y la ultraizquierda por la zona, la mayoría de los cajeros estaban destrozados.

Me decía mi amigo: "Me parece muy bien que rompan los cajeros. Esta gentuza de los bancos, que nos sangra impunemente todo lo que quiere y se lleva la mayor parte de nuestros sueldos a base de intereses y comisiones, merece castigo. Que se gasten el dinero en arreglarlos". Saltó la liebre.

Vamos a ver. ¿Los de ultraizquierdas son mononeuronales o es que sólo saben pensar a corto plazo? Ese cajero, amigos ultrazurdos, lo vamos a pagar USTEDES y YO, ni más ni menos: a base de intereses y comisiones, sí. Y, por lo pronto, yo me he tenido que ir a OTRO cajero, donde he tenido que pagar 3,60 euros de comisión por sacar dinero.

Yo ya tengo un máster en la materia, amigos ultrazurdos, y ustedes están en primero de rebelde. Yo vengo de Euskadi, y allí uno ve un autobús ardiendo antes de ver la teta de su madre. La quema permanente de autobuses sólo sirve para que nos suban el precio del billete a los ciudadanos pringados. Nada mas. ¿Estamos? Piensen un poco, busquen otros caminos que no nos salpiquen. Que los ciudadanos, además de hacer de putas, estamos poniendo la cama.