viernes, 26 de diciembre de 2008

YoLoHeVisto

Durante estos meses me ha hervido la sangre.

He visto a los políticos discutir sobre la crisis con la boca llena de jamón de jabugo y de bollería de mantequilla. Todos los días tienen desayunos, almuerzos, lunches en los hoteles más pomposos de Madrid. Se ponen hasta el quico, siempre entre algodones y terciopelo. Se trasladan de un evento a otro en coches obscenamente elegantes. Tienen reuniones de praliné con las excusas más variopintas: presentación de un nuevo miembro de partido, conmemoración de un hecho irrelevante, valoración de la coyuntura económica, presentación de un libro. Da igual. Allí, sea cuál sea el motivo de la reunión, aprovechan para desprestigiar al partido de enfrente sistemáticamente delante de la prensa. Mientras, brindan con buen vino.
Después, salgo a la calle y hablo con la gente. Y una anciana con perro me dice que ella antes era de clase media, pero que ahora es pobre, porque la pensión que recibe es la misma desde hace años. Y se pone a llorar.
Ésta es la realidad, a pelo. Yo lo he visto. Estoy hasta los huevos.

4 comentarios:

Escondido dijo...

Tus dos últimas entradas hacen que me preocupe un poco. Tienes razón en todo lo que pones en ellas pero mujer... A comenzar el 2009 con fuerzas y esperanzas ya que el 2009 será el año en el que se profundice más la crisis, la recesión, el paro y...
Mierda!!! cómo es que se hace el nudo???
Hay que hacer como el Ave Fenix, que es muy lista ella y renace de sus propias cenizas,¿o no? Voy a buscar en internet la receta que usa ese aguilucho cabrón para ver si lo cocino en casita. Besos guapa y aprovecha las cosas buenas, seguro que también las tienes dando vuelta cerca o lejos, pero las tienes...

Anónimo dijo...

Tienes toda la razón. Yo también estoy hasta los huevos.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Pues qué quieres que te diga, que estoy plenamente de acuerdo contigo... ¿Crisis? Recortemos gastos innecesarios. Y en política hay muchos.

Llevo años defendiendo un límite mucho más severo en la publicidad de los partidos en campaña electoral, pero creo que eso habría que extenderlo a otros campos. Si los partidos quieren subvenciones públicas, que sea para su función pública. No para saraos, carteles propagandísticos y ágapes varios. No servirá de nada, pero hay que decirlo, todos juntos, con todas nuestras fuerzas.

Pero estoy con Escondido. Hay que mejorar ese ánimo, que empieza un nuevo año y hay que encararlo con ilusión, ¿eh...?

*V* dijo...

Que penita de mundo político que tenemos.... y qeu su trabajo sea manipular nuestras vidas...aisch...