viernes, 14 de diciembre de 2007

De Supermanes y Otros Viciosos


Una mañana, hace tiempo, en uno de esos atascos desquiciantes de la Castellana, vi algo que quiero compartir con ustedes, porque no tiene desperdicio.

Yo iba en moto, serpenteando por entre los coches parados, hasta que llegué a un semáforo en rojo. Me aburría, como todos a mi alrededor, así que me puse a mirar dentro del coche de mi izquierda. Un ejecutivo joven se entretenía ojeando una revista que tenía sobre el volante. Miraba una foto en blanco y negro de una mujer en actitud seductora. Todo normal. No había nada raro en la estampa del coche. Hasta que me fijé un poco más. El ejecutivo joven se estaba abriendo la bragueta y se estaba sacando la churra por la ranura.
Me quedé de piedra pero, claro, no dejé de mirar. Los ojos como platos soperos. Por la bragueta asomaba un pedacito de carne que el ejecutivo empezó a golpear (sí: golpear) con la yema de los dedos. Se daba como bofetones a pequeña escala en la churra, y mi cabeza parecía casi escucharle decir "mala, mala, mala".
Ahí ya sí. Ahí me entró el ataque de risa. Suerte que justo entonces el semáforo se puso en verde, coincidiendo con el momento en que el amigo me descubrió. Aceleré todo lo que la risa me permitió, y me mezclé entre la masa de coches.

Y digo yo: ya me sorprende esta tendencia a sacarse mocos en los semáforos, que parece que algunos se creen que tienen el superpoder de la invisibilidad. Pero hacerse pajas en un atasco me parece ya pasarse de supermán.

3 comentarios:

ace76 dijo...

Jajaja, sí, suele ser muy divertido mirar dentro de los otros coches... Lo que pasa es que a uno también se le ve, que pensamos que los coches son como nuestra casa, lugares íntimos, y no...

RALZ dijo...

Ahhgg!! la gente es que no tiene casa donde hacer esas cosas que tiene que hacerlo en el coche en medio de un atacasco?? bueno todos nos hemos dejado llevar en un coche alguna vez, no? pero en lugares más intimos...

Diego dijo...

jajajajajajajajaajjaajajajajajajajajaajajajajajajajajajaja