miércoles, 4 de julio de 2007

CONTRALTO



Cuando tenía unos doce años entré en el Orfeón Donostiarra. Al entrar, te hacían una prueba de canto para valorar a qué voz te ajustabas mejor. A mí, después de marearme escalas arriba y abajo, me dieron la fatal noticia: tú serás una buena contralto.

contralto: se dice de la voz femenina más grave.

Me fui a casa jodida. Yo quería ser soprano. Ser soprano era lo más: ellas cantaban la melodía principal, y se paseaban como gallos por los pasillos, con sus voces agudas y sus risas agudas. Pero yo era una triste contralto, destinada a hacer los acompañamientos, sonidos casi guturales que sólo servían para que la voz de las sopranos brillara más.

Con el tiempo, cambié de opinión. Me di cuenta de que los sonidos graves son preciosos, mucho más interesantes, y que el papel de las contraltos es fundamental para que la melodía principal tenga mucha más garra. Decidí que las contraltos son la fuerza en la sombra.

Muchos años después, cuando me estaba preparando en la escuela de Arte Dramático, una profesora me dijo algo parecido a esto. Fue después de un ejercicio de improvisación: mi compañera recibía una noticia fatal, y entraba en coléra, etc. Durante toda la improvisación yo me quedé pegada a la pared, acojonada, mientras ella se desesperaba y se desahogaba. Mi conflicto ya no importaba una mierda, se evaporó, ya sólo contaba el suyo. Al acabar, la profesora me dijo Enhorabuena, has sabido mantenerte en un segundo plano para que Lola destacara, y eso no es algo que mucha gente sea capaz de hacer.

Y yo me acordé de mis años de contralto, y me reafirmé. La fuerza en la sombra es la que más me gusta.

5 comentarios:

Amaury Grapes dijo...

Te lo garantizo, la sombra es poderosa, siempre que se sepa utilizar, claro, y eso no es fácil!!

Besos.

PS/ Cuando quieras nos pegamos una sesión de patinaje, vale?

sti para Amaury dijo...

Tengo mis patines en Donosti. En Madrid no me atrevo.............
Pero una cerveza sin pagar no estaría mal, ¿no?

Juanma dijo...

Los que te oímos cantar aquello de "Cristo Jesús ha resucitado" una octava por encima de lo planeado, te habríamos metido en soprano directamente

"contralto: se dice de la voz femenina más grave."

Lo mío es peor... yo fui contralto, y según esa definición de arriba y mi cromosoma XY... en fin, qué triste, ¿no? En mi descargo diré que tenía unos 10 años... luego ya fui tenor, y mi poca capacidad de cantar bien se evaporó envuelta en una nube de testosterona.

Y Gabi (me pide de nuevo que cuente, porque los de Ya.com le siguen dando por culo), con once años tuvo la mejor experiencia en la sombra: no pudo cantar a dúo con otra compañera "Que canten los niños" porque una monja cruel (llamada Caridad, para más inri), dijo "a ver, un momentito, vamos a hacer un ensayo sin que cante esa de rizos". Le jodieron el espíritu navideño de por vida.

sti dijo...

Es verdad! En mi coro también. Había un chico guapísmo que se llamaba Juan y que cantaba en mi voz al principio. No me acordaba ya de él. Venía con el uniforme del colegio y siempre siempre miraba a la gente a los ojos. Me volvía loca.
La monja de Gabi debería revisar la definición de caridad (actitud solidaria con el sufrimiento ajeno). Es lo menos que se espera de alguien que lleva hábito y que se llama Caridad. Qué zorra.

Iraultza dijo...

El segundo plano siempre es más interesante, siempre da más posibilidades, ofrece alternativas, posibilidades, gana más información....bien reafirmado Sti.
Besos.